Consejos Neutrex
Higiene garantizada
Sobre la limpieza
La limpieza como prevención de enfermedades
La prevención es la mejor medida para evitar el contagio de enfermedades como la gripe A o la gripe estacional. Ante la amenaza de un contagio, el Ministerio de Sanidad ha publicado una serie de recomendaciones que inciden en la importancia de la limpieza como método de prevención.
Entre las medidas que recomiendan las autoridades sanitarias, está lavarse a menudo las manos con agua y jabón, taparnos la boca al toser y estornudar, ventilar la casa a menudo abriendo las ventanas y limpiar con frecuencia las superficies de muebles, pomos de las puertas, objetos... con los productos de limpieza habituales.
La lejía es el mejor blanqueante para la ropa
Cada vez más las personas llevamos un ritmo de vida activo, y por eso estamos más expuestos al contacto diario con impurezas: en la calle, el gimnasio, la escuela, etc. En este entorno de polución es muy importante la limpieza de todas aquellas cosas que están en contacto directo con nuestra piel como por ejemplo la ropa.
La ropa es portadora de olores, manchas, suciedad… y por esa razón, nos cambiamos cada día. Casi todas nuestras prendas están en contacto directo con la piel y, aunque no lo veamos, la ropa arrastra células muertas de la piel, sudor y otras manchas.
La lejía reacciona con las manchas difíciles y restos de suciedad persistentes, convirtiéndolas en sustancias que se eliminan fácilmente con agua y detergente. Es adecuada para la limpieza y blanqueo de prendas blancas o de colores claros de algodón y tejidos sintéticos. Sólo debe evitarse su uso en prendas delicadas como seda, la lana y el nylon.
Ahorro energético
Cada día es más importante el ahorro de energía, conseguirás ahorrar unos euros a final de mes y, además, le harás un favor al planeta. En el mercado español hay una clara tendencia a lavar a temperaturas muy bajas por eso es importante el uso de lejía que permite blanquear y desinfectar la ropa lavando incluso en agua fría.
Prevención de alergias
Para los afectados por alergias al polen o los ácaros del polvo es importante una limpieza adecuada de los espacios domésticos. La limpieza frecuente de sábanas, cortinas, fundas de cojín y sofás para la eliminación de las substancias que pueden desencadenar una reacción alérgica debe ser una práctica común.
