Mito 3: el detergente solo es suficiente para limpiar la ropa

El detergente no siempre puede con todo. No desinfecta en profundidad y en algunos casos no es capaz de eliminar totalmente las manchas. Por eso, te recomendamos el uso combinado de detergente y lejía o aditivos de lavado. La lejía reacciona con las manchas difíciles y restos de suciedad persistentes, convirtiéndolas en substancias solubles fácilmente eliminables con agua y detergente. Es adecuada para la limpieza y blanqueo de prendas blancas o de colores claros de algodón y de tejidos sintéticos. Sólo debe evitarse su uso en prendas delicadas como la lana, la seda o el nylon.